Debido a la casualidad y sobre todo a una curiosidad visceral, en una de las rutas que tomamos a menudo para hacer un poco de piernas, la de Los Molinos en Alcalá de los Gazules, saliendo de la Venta de Patrite.
En el descansadero del final de la ruta, escondido en una grieta de las viejas ramas del quejigal, tenemos una sorpresa.
Buscala y disfruta como hicimos nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario